Resulta fácil para la mayoría de nosotros confundir términos y crear definiciones erróneas sobre muchos temas, pero en cuestiones relacionadas con la salud, suele pasarnos casi todo el tiempo. Esto pasa con el Trastorno del espectro autista (TEA).

Para lograr entender qué es este trastorno y no confundirlo con definiciones falsas o erróneas, es necesario empezar entendiendo de qué trata esta condición, según la OMS “los trastornos del espectro autista son un grupo de afecciones diversas, que se caracterizan por tener algún grado de dificultad en la interacción social y en su forma de comunicarse” (2021).

También, pueden presentar patrones distintos en su conducta y en las actividades que realizan, como tener dificultad para pasar de una actividad a otra, prestar atención a los detalles y reaccionar diferente a las sensaciones.

Aunque realicen comportamientos singulares, no debemos creer que son personas con traumas psicológicos o con problemas psiquiátricos, son personas conscientes como tú y como yo, que perciben y se comunican de otra forma. Puede que piensen distinto a ti o a mí pero eso no quiere decir que estén en otro mundo, su mundo es el mismo que el tuyo pero a veces necesitan apartarse de estímulos que puedan ser dañinos o que les generan angustia.

De igual forma, no está bien entender el trastorno TEA como una enfermedad, porque no lo es, las enfermedades son tratables y pueden llegar a tener una cura, en algunos casos; en cambio el autismo es un condicionante en la forma de actuar del niño o niña que puede presentar avances a través de estrategias acordes a sus características, pero que tendrán a lo largo de su vida.

No significa que las personas con autismo no tengan la capacidad de aprender o desenvolverse en la sociedad,  pero tampoco quiere decir que todas las personas con autismo tengan altas capacidades intelectuales, son personas que necesitan aprender por medio de una educación individual acorde a las habilidades y talentos que tengan, como cualquier otra persona, entendiendo las características de su personalidad.

Finalmente, no debemos olvidar nunca, que el TEA no caracteriza a una persona, ante todo son niños, niñas, jóvenes, adultos y ancianos o ancianas con sus intereses y motivaciones, con gustos, talentos, habilidades y dificultades, que cometen aciertos y errores como lo hacemos tú y yo, se trata de entender y poder actuar sin caer en estigmas o en conceptos errados.

Anímate a desaprender para aprender y a compartir esta información con todos tus conocidos.

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